Responsabilidad y Empresa

Una web sobre la responsabilidad social corporativa y un mundo mejor

Liderazgo II. Habilidades y Principios de los Directivos

Como habilidades o capacidades para un directivo distinguiríamos las intelectuales, las técnicas y las humanas[1]. Las habilidades intelectuales adquieren mayor relevancia a medida que se ocupan puestos más altos y tal y como aumenta la responsabilidad. La visión global, la relación entre las partes, la capacidad de observación necesaria para integrar las partes con el todo exige esta habilidad.

Las habilidades técnicas entre las que estarían la especialidad y el conocimiento, también son importantes aunque en los mandos intermedios u operativos. Las habilidades humanas que son las necesarias para trabajar en sintonía con otros miembros de la organización, afecta a todas las personas de la empresa, tanto altos directivos como en los niveles intermedios u operativos y es imprescindible en el trato a subordinados, compañeros o directivos y también necesario para el trabajo en grupo y para rendir cuentas en el trabajo individual.

Cierto es que con este nivel de exigencia y viendo la necesidad de reciclarse en el aprendizaje, se le pueda ofrecer al directivo formación continua como parte imprescindible del proceso de mejora y como parte de la cultura empresarial. Además de estas habilidades, podemos proponer un marco de acción moral para la toma de decisiones en la gestión que esté aparte de códigos de conducta o deontológicos aunque seguro que podemos encontrarlos en cualquiera de ellos. Los principios serían los siguientes[2]; legalidad, profesionalidad, confidencialidad, fidelidad, buena fe, evitar conflictos de intereses, respeto a las personas. Estas habilidades, valores y actitudes podemos recogerlas en la siguiente tabla de valores ascendentes[3].

Figura 7: Valores ascendentes y valores dominantes en la cultura empresarial.

VALORES DOMINANTES Y VALORES ASCENDENTES EN LA CULTURA DE LA EMPRESA
Parámetros Valores dominantes Valores ascendentes
1. Finalidad de la empresa Beneficio económico Servicio a la sociedad
2. Tendencias humanas básicas Deseo de adquirir y poseer Afán de crear y compartir
3. Definición de estrategia Consecución de resultados Descubrimiento y realización de principios
4. Consecuencias de la actividad empresarial Consecución de objetivos primarios Previsión de efectos secundarios
5. Desarrollo de las personas en la organización Rango Inclusión
6. Actitud entre los impulsos Satisfacción Autodominio

Vemos como los valores dominantes son los valores que han controlado la dirección de cualquier empresa hasta hoy día y que siguen vigentes: la ceguera por el beneficio económico, la posesión de activos, los resultados por encima de todo, objetivos a corto plazo, empresas jerarquizadas, etc., pero son los valores ascendentes los que nos llevan a la empresa que se adapta a los nuevos tiempos, la que tiene sentido de la responsabilidad, la que capacita a las personas de la organización, la que sirve a la sociedad…

Esta nueva empresa es la que crea entornos de diálogo y participación, tanto interna como externa. Interna porque no sólo deja participar con el voto, aunque no haya que votar por todo, si no la que permite que los agentes internos de la empresa sean partícipes de la planificación en cada parte de la empresa. Externamente, la que genera un marco para el diálogo, es transparente, respeta activamente y esto con todos los grupos de interés, es decir, con todos los que afectan o son afectados de forma relevante por la actividad de la empresa.

[1] Guillen Parra, M. (2006): Ética en las organizaciones. Construyendo confianza. Pearson – Prentice Hall. Madrid.

[2] Fernández Fernández, J.L. (1996): Ética para empresarios y directivos. ESIC. Madrid.

[3] Cortina Orts, A. (1997): Rentabilidad ética para la empresa. Fundación Argentaria. Madrid.

El liderazgo

El liderazgo requiere el dominio de las relaciones entre varias personas, percepciones, capacidades y motivación. El líder tiene la oportunidad de influir en los demás.

Existe el enfoque tradicional basado en la inteligencia, conocimientos, ambición y honestidad, que buscan la realización de la tarea a través de la autoridad, estructura y controla las funciones del personal. Un enfoque más actual es el relacional, el líder que establece objetivos y recompensa su consecución, explica y motiva la necesidad de cambios en busca de la mejora de procesos, logra un seguimiento voluntario de su autoridad gracias a la capacidad de delegar funciones y a la capacidad de escucha activa generando confianza entre los miembros de la empresa[1].

El aspecto ético del líder puede ser determinante, para trabajadores o colaboradores, a la hora de decidirse en el seguimiento del directivo. Se pone de manifiesto así que no sólo la capacidad técnica es la base del buen líder sino que la inteligencia emocional, el equilibrio como individuo, la capacidad de juzgar, prudencia e integridad son cualidades dignas de ser seguidas y todas ellas son cuestiones éticas.

En los enfoques relacionales se obtiene un auténtico liderazgo dado que la motivación de los colaboradores o trabajadores viene de la capacidad de su líder de subrayar su contribución, de que se perciba el esfuerzo, fomentar sus capacidades de sentirse verdaderamente parte de un proyecto común.

El directivo con calidad humana, con ética personal, estaría siendo coherente con lo que se quiere decir y con lo que se quiere hacer, dando ejemplo en lo profesional y personal. En contrapartida, las consecuencias de errores de comportamiento ético tendrán mucha más importancia que errores técnicos debido a la pérdida de confianza que originaría en el grupo.

Por tanto podríamos hablar de un liderazgo que tendría en cuenta la ejemplaridad dado que las personas que integran la dirección de la empresa cumplen una doble función, representativa y de responsabilidad, de aquí que hablemos de ejemplaridad en cuanto que no sólo deben planificar, organizar y controlar, sino que dentro de su visión se requiere un compromiso mayor que al resto de personas en la organización.

Este compromiso voluntario, más allá de códigos deontológicos, es el elemento integrador de los principios éticos en la empresa. El directivo como persona de responsabilidad sirve de ejemplo a los demás en el cumplimiento de normas, en la asunción de compromisos y en la transmisión de valores al resto de miembros de la empresa, de esta forma de convierte en referente de compromiso y generará confianza entre las personas implicadas en el proyecto empresarial.

[1] Guillen Parra, M. (2006): Ética en las organizaciones. Construyendo confianza. Pearson – Prentice Hall. Madrid. pp. 183-199.

Banca Ética en España

En esta ocasión me gustaría presentaros ejemplos de Banca Ética en funcionamiento en España. Os hablé del Banco Wir, que lleva muchos años en servicio en Suiza y es todo un ejemplo. También lo hice de las Inversiones Socialmente Responsables, fundamentales dado que bajo las condiciones de este tipo de inversiones actúan los llamados bancos éticos.

En España operan actualmente como bancos Triodos Bank, OikoCredit, Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Banca Popolare Etica a través de Fiare: un agente exclusivo que funciona como Cooperativa de Crédito y por último Coop57 también como cooperativa.

Para hacerse una idea del crecimiento de este tipo de entidades vamos a ayudarnos de los estudios que efectúa cada año FETS, Finançament Ètic i Solidari, una asociación que agrupa a entidades del Tercer Sector para promover la financiación ética en el territorio español.

En su “Baròmetre 2013 podemos ver el ahorro recogido y los préstamos concedidos en territorio nacional por los bancos éticos. Consultando “Baròmetres” de años anteriores podemos saber su evolución.

 

Figura 1. Préstamos concedidos por el global de la banca ética en España.

Años 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Importe préstamos concedidos* 163.388 283.895 398.928 487.242 602.798 719.163 776.636

*En miles de euros.

De los datos de la Figura 1 podemos decir que desde el 2007 hasta el 2013 los préstamos concedidos se han multiplicado por 4,75 que es un incremento considerable. Año a año podemos ver un incremento desde el 70% de 2007 a 2008, manteniendo después incrementos del 20% hasta el último año en el que sube un 8%.

 

Figura 2. Ahorro recogido por el global de la banca ética en España.

Años 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
Importe ahorro recogido* 133.488 203.694 303.256 373.437 574.768 915.628 1.283.263

*En miles de euros.

En la Figura 2 vemos que desde 2007 hasta 2013 el ahorro recogido se ha multiplicado casi por 10. Salvo del año 2008 a 2009 en el que el crecimiento se reduce a un 20% aproximadamente, el resto de años crece en porcentajes que rondan el 50%.

Para que estos datos nos puedan decir algo más, me gustaría compararlos con las cifras de dos referentes de la banca tradicional nacional en cuanto a préstamos concedidos, por ejemplo.

 

Figura 3. Préstamos concedidos.

Años 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013
ENTIDAD 1* 313.178 335.260 323.441 338.857 342.543 342.163 323.607
ENTIDAD 2* 571.099 626.888 682.551 724.154 748.541 719.112 668.856

*En millones de euros.

 

Más que en las cifras, que son mayores en las entidades de banca tradicional, me gustaría centrarme en la tendencia. Mientras en la banca tradicional los datos son estables como en la ENTIDAD 1, o crecientes los primeros años pero fuertemente decrecientes en 2013 en la ENTIDAD 2, el crecimiento de la banca ética es espectacular y no me cabe ninguna duda de que la pérdida de confianza en el sector bancario mezclado con las diversas causas de la crisis, la corrupción, la especulación sin límite, adopción de ex políticos como asesores, rescates, desahucios y un sinfín de motivos más es lo que ha empujado y alentado el auge de la banca ética, mucho más responsable en sus decisiones y posiblemente, mucho mejor lugar para nuestras operaciones financieras.

 

Navegador de artículos